Al principio, ponerle un arnés a un perro puede resultar un poco confuso, ¿verdad? Todos hemos pasado por eso: intentar averiguar qué parte va sobre la cabeza y por dónde pasar las patas. Pero la buena noticia es que, una vez que sepas qué tipo de arnés estás usando, es muy sencillo.
En esta guía, te mostraremos exactamente cómo colocar un arnés de seguridad para perros, cómo comprobar el ajuste y qué debes evitar para que tu perro se mantenga cómodo, seguro y listo para cualquier aventura.
Cómo colocar un arnés de cabeza para perros
Si es la primera vez que usas un arnés de techo, no te preocupes. Es una de esas cosas que se entienden mucho mejor una vez que lo tienes en tus manos.
1. Primero, desabrocha el arnés.
Antes de ponérselo a tu perro, desabrocha las hebillas laterales y mantén el arnés abierto. Así podrás ver mejor su forma y saber qué parte va en cada sitio. La parte superior del arnés (la más corta, con asa) debe quedar sobre el lomo del perro, mientras que la parte delantera (más larga y ancha para mayor sujeción) debe apoyarse en su pecho.
2. Deslízalo suavemente sobre la cabeza de tu perro.
Ahora es el momento de guiar suavemente la abertura del cuello por encima de la cabeza de tu perro. Debe quedar cómodamente en la base del cuello, ni demasiado arriba, debajo de las orejas, ni demasiado abajo.
3. Compruebe que el panel del pecho esté bien colocado.
Antes de sujetar nada, asegúrese de que la parte delantera quede plana contra el pecho de su perro. No debe estar torcida, doblada ni ladeada.
4. Coloca las correas alrededor del cuerpo.
A continuación, coloca las correas debajo y alrededor del pecho de tu perro, justo detrás de las patas delanteras. Asegúrate de que las correas queden planas, ya que las correas retorcidas pueden rozar, resultar incómodas y, en general, hacer que el arnés quede mal colocado.
5. Engancha las hebillas en su lugar.
Abrocha las hebillas laterales hasta que oigas un clic. Una vez abrochadas ambas, el arnés debería verse seguro y equilibrado sobre el cuerpo.
6. Ajustar el ajuste
Ahora viene lo importante: conseguir el ajuste perfecto. El arnés debe quedar lo suficientemente ajustado como para mantenerse en su sitio, pero no tan apretado como para clavarse en la piel o restringir el movimiento.
Tu perro debería poder caminar, sentarse, girar y trotar cómodamente sin que el arnés se mueva demasiado. Si se resiste a moverse, camina de forma inusual o intenta mordisquear el arnés, es señal de que necesita ajustarse.
Cómo comprobar si el arnés se ajusta correctamente
Saber cómo ponerle un arnés a un perro es solo la mitad del trabajo; el ajuste es igual de importante.
Un arnés demasiado suelto puede deslizarse o incluso permitir que tu perro se escape. Uno demasiado ajustado puede rozar, pellizcar o hacer que caminar sea incómodo. El objetivo es un ajuste que le brinde seguridad, soporte y comodidad.
Una forma sencilla de comprobarlo es con la regla de los dos dedos. Deberías poder introducir dos dedos entre el arnés y el cuerpo de tu perro sin mucha dificultad. Si no puedes, probablemente esté demasiado apretado. Si hay mucho espacio, probablemente esté demasiado suelto (y normalmente se nota).
Un buen ajuste debería significar que:
- El arnés queda plano contra el cuerpo.
- No se tuerce ni se deforma.
- Se mantiene en su lugar cuando tu perro pasea.
- No roza detrás de las patas delanteras
- Tu perro puede moverse de forma natural a través de los hombros y el pecho.
Errores comunes que se deben evitar
Ponerlo al revés
Este es probablemente el problema más común. Pero hay una forma sencilla de distinguir entre la parte delantera y la trasera: el largo y el ancho. La pieza del pecho siempre es más larga y ancha para brindar máxima sujeción y comodidad.
Dejarlo demasiado suelto
Un arnés suelto puede parecer más cómodo, pero en realidad puede ser mucho menos seguro. Si se mueve mucho o tu perro parece que podría salirse de él fácilmente, hay que ajustarlo.
Sujetarlo demasiado apretado
Por otro lado, más ajustado no siempre es mejor. Un arnés debe sentirse seguro, no restrictivo. Si le aprieta el pecho a su perro o le dificulta moverse, aflójelo un poco y vuelva a intentarlo.
Correas retorcidas
Las correas retorcidas pueden pasar desapercibidas cuando se tiene prisa, pero pueden causar rozaduras y hacer que el arnés quede mal ajustado. Solo se tarda un segundo en alisarlas, y la diferencia es enorme.
No revisarlo después del primer paseo
A veces, un arnés puede parecer adecuado en interiores, pero luego se mueve cuando tu perro empieza a moverse. Después del primer paseo, siempre conviene comprobar que le quede bien y hacer pequeños ajustes si es necesario.
Consejos para perros a los que no les gusta usar arnés
Si a tu perro no le entusiasma, intenta no forzar la situación demasiado pronto. Lo mejor es que el arnés se convierta en algo normal y positivo en su vida, en lugar de algo a lo que resistirse.
Algunos consejos útiles:
- Mantén un tono tranquilo y alegre.
- Dejemos que huelan primero el arnés.
- Utiliza premios para crear una asociación positiva.
- Practica en interiores antes de una caminata real.
- Mantén los primeros intentos cortos y con poca presión.
- Recompénsalos en el momento en que se les ponga el arnés.
Preguntas frecuentes sobre cómo ponerle un arnés a un perro
¿Cómo puedo saber si el arnés de mi perro está puesto correctamente?
Un arnés está bien colocado cuando se ajusta perfectamente al pecho y al cuerpo, queda ceñido sin apretar y permanece en su sitio mientras el perro se mueve.
¿Qué tan ajustado debe estar el arnés de un perro?
Debe quedar ajustado, pero sin restringir el movimiento. Deberías poder introducir dos dedos cómodamente entre el arnés y tu perro.
¿Qué ocurre si mi perro se niega a llevar arnés?
Tómalo con calma y mantén una actitud positiva. Deja que lo huelan, recompensa su comportamiento tranquilo y avanza gradualmente en lugar de apresurarte.
¿Puede un perro zafarse de un arnés?
Sí, si queda demasiado suelto o no ajusta bien. Por eso es tan importante comprobar el ajuste.
¿Debe el arnés colocarse sobre el pecho o sobre los hombros?
El arnés debe ajustarse al pecho y al cuerpo sin restringir los hombros. Tu perro debe poder moverse con naturalidad y comodidad.
Aprender a ponerle un arnés a un perro puede parecer un poco complicado al principio, pero en realidad se vuelve muy fácil rápidamente. Una vez que conozcas la forma, el orden y cómo debe ajustarse, se convertirá en una parte más de tu rutina antes del paseo.
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